De Rubias y Puzzles

Un domingo de buena mañana una rubia buenísima y encantadora llama a su novio muy alterada:

- Tienes que venir a ayudarme. ¡Tengo encima de la mesa un puzzle y no soy capaz ni de empezar!

- ¿Qué clase de puzzle?

- Según la foto de la caja, es un tigre.


Como a él le gustan mucho los puzzles decide pasar a ayudarla.

Entra y se acerca a la mesa donde están todas las piezas dispersas
al lado de la caja.

Mira las piezas, luego la caja y se vuelve hacia ella:

- Bueno, para empezar, lo siento mucho, pero no veo cómo unir estas piezas para formar el tigre.

- Y segundo, te aconsejo que te relajes, te tomes un café y después metas los Frosties de Kellogs en su caja.