Container City · Vivir en un contenedor, la última solución para tener piso.

Vivir en un contenedor: la última solución para tener un piso.

Puede chocar a primera vista, pero el reciclaje de contenedores en viviendas y oficinas ya es una práctica habitual en ciudades como Londres o Amsterdam, la última frontera en una sociedad en la que la vivienda se ha convertido en un bien escaso.

Mataró puede ser la primera ciudad española en experimentarlo.

Antonia de la Fuente | Mataró.- De los minipisos a los habitáculos de acero. La escasez de viviendas aguza el ingenio de los políticos municipales y obliga a opciones imaginativas. En esta búsqueda, la concejalía de Vivienda de Mataró, que dirige el republicano Francesc Teixidó, ha reparado en las ventajas que ofrece el sistema de reciclado de contenedores de mercancías reconvertidos en edificios de viviendas o equipamientos que ya está implantado con éxito en Londres y otras grandes ciudades como Amsterdam. "Es un sistema sostenible, rápido y económico, el coste de construcción es la mitad que el de un piso convencional y en quince días puede quedar montado el edificio y en dos meses acabado", explica Teixidó, interesado en poner a prueba la experiencia en la capital del Maresme.

Mataró se ha convertido en la primera ciudad española en sondear las posibilidades de este sistema. El concejal ha mantenido ya contactos con la empresa londinense Urban Space Manegement, que se dedica a reciclar y reconvertir en viviendas y equipamientos contenedores de mercancías, y ha comprobado in situ la calidad de los acabados. "Hemos ido a buscar experiencias que sean algo más que una prueba piloto, que funcionen en la práctica, con personas que viven y trabajan en ellas. Y hemos comprobado que ofrecen todas las prestaciones y comodidades de un piso convencional".

Las primeras construcciones con contenedores tienen una apariencia de pisos Lego (una muestra de ellas es visible en la Estación Central de Amsterdam). Sin embargo, la segunda generación, la que se construye ahora, ofrece una estética exterior moderna y funcional. "En lugar de ladrillos, son paredes de metal, pero tratadas de manera que permiten un aislamiento superior. No son cajas cerradas, tienen ventanas y balcones, como cualquier edificio", señala el concejal. Los contenedores pueden ser reconvertidos y ensamblados según las necesidades de la obra, de manera que permiten una gran variedad de formas y estructuras y soportan hasta 10 veces su peso. "Las edificaciones que hemos visto tienen cinco plantas de alto, algunas son viviendas, pero también hay oficinas. La compañía ha recibido encargos para ejecutar proyectos en otros países europeos, China, Pakistán y Estados Unidos.

Según Teixidó, el uso de este material permite reducir a la mitad el precio de la obra construida, de manera que podría situarse entre los 600 y 900 euros metro cuadrado, a los que habría que sumar el coste del suelo. Se estima que el precio de un piso de 70 m2podría rondar los 60.000 o 72.000 euros, más el valor del terreno. "Tenemos más de 300 jóvenes en lista de espera para una vivienda de alquiler. Además, los pisos cada vez se construyen más pequeños y con este sistema podríamos ofrecer mayor calidad de vida, con superficies de 60 o 70 metros cuadrados a precios asequibles", señala el concejal, consciente de que "no se trata de hacer todos los edificios así, sino de reservarlos a promociones públicas concretas".

Convencido de que lo difícil es dar el primer paso, el concejal apuesta por romper el hielo con la construcción de un primer edificio junto al Tecnocampus, el parque universitario y tecnológico que se ha comenzado a construir en primera línea de mar. "La idea es poner a prueba el sistema con un edificio de viviendas para estudiantes o de oficinas para tecnológicas", defiende Teixidó.

El edil tiene previsto presentar la propuesta a sus compañeros de gobierno tripartito - PSC, ICV yERC- con la voluntad de considerarlo en la construcción de pisos asequibles de alquiler, especialmente pensados para jóvenes. Si prospera la iniciativa, Mataró será la primera ciudad española en llevar a cabo esta experiencia. La propuesta surge en un momento de debate intenso en una ciudad que quiere conciliar su patrimonio histórico con las nuevas realidades sociales.

Os dejo un par de vídeos que he buscado y encontrado en Youtube.


Fuente: La vanguardia, Container City para ver fotos

Comentario: al paso que van las hipotecas y los precios de los pisos, seguro que acabamos no en contenedores metálicos, sino de basura.

Tags QEV: noticias, economía, vivienda

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
me parece increible y una verguenza esperemos que no se atrevan!!!
Anónimo ha dicho que…
Esto seguramente maracara un hito en la construccion modular de viviendas a precios accesibles y seguras ..no habra huracan que pueda desprender el techo de este tipo de viviendas ..estamos viendo solamente es el principio de una tendencia