Testimonios desde Perú

Varios supervivientes del grave terremoto explican al equipo de Oxfam Internacional cómo vivieron la catástrofe, en qué situación se encuentran y cómo se organizan.

Próspero Meza es el Presidente de la Asociación Nacional de Productores de Algodón (ANPAL), organización peruana con la que trabaja Oxfam internacional desde hace muchos años.

El Sr. Meza nos guió por las zonas rurales de Pisco, en los distritos de Humay e Independencia, explicándonos que los agricultores están preocupados por el acceso al agua, los servicios de salud y la comida, porque muchas comunidades no tienen casi nada para sobrevivir y tampoco dinero para acceder a áreas urbanas donde buscar más ayuda.

En la casa parroquial de Humay, María Rojas era una de las mujeres encargadas de cocinar el almuerzo del viernes. Nos contó como, luego del shock y la pena por ver sus casas dañadas e inhabitables, la gente que vive cerca de la plaza principal se organizó para turnarse y cocinar para sus familias. Estaban compartiendo los alimentos que tenían en sus casas así como las mantas, los colchones y las ropas de abrigo, durmiendo a la intemperie en la pista de cemento que antes se usaba para deportes.

“El problema es que nos estamos quedando sin alimentos”, nos explicó María, “y no sabemos qué haremos si la ayuda no llega hasta aquí rápidamente”.

Adolfo Zubileta Quispe es el presidente y portavoz de la comunidad de Montesierpe. Él nos explicó cómo las setenta familias que viven en este centro poblado hace más de 20 años se han organizado, registrado y dividido en cuatro grupos con una olla común cada uno.

Las mujeres de Montesierpe. Sus preocupaciones son las mismas que las de sus vecinas y vecinos de Humay: se están quedando sin comida, el agua es escasa y no hay atención médica cercana. Sus casas ya no están en condiciones de ser habitadas porque las paredes se han rajado y temen que una replica muy fuerte las termine de derrumbar: necesitan albergues de emergencia.

Justina Llauca (67) tenía su casa a la entrada de Montesierpe. Con la ayuda de sus hijos mantenía una pequeña tienda donde ofrecía alimentos, dulces, bebidas y algunos artículos de escritorio. Tras el terremoto tuvo que decidir qué hacer cuando vio que su casa estaba prácticamente derrumbada. “Mi hija y mi hijo me ayudaron a sacar algunas cosas”, nos dice la señora Justina. “He rescatado algunas pertenencias y alguna comida y cosas que vendía en la tienda, y aunque eso nos ha servido para colaborar con las ollas comunes y con nuestros vecinos, eso no durará para siempre”, añade.

» Nota de prensa e información para realizar un donativo (20-08-07)

· El distrito de Humay

· Zonas rurales

· Construcciones dañadas en Humay

· Ollas comunes en Montesierpe


Fuentes: youtube.com Intermon0xfamx, Testimonios desde Perú, Nota de prensa e información para realizar un donativo (20-08-07)

Tags QEV: noticias, terremoto, peru, solidaridad

Comentarios

Don't worry, be happy ha dicho que…
Ojalá termine pronto toda esta pesadilla, pero por desgracia tiene toda la pinta de ir para largo hasta que consigan algo de normalidad.

A todo esto, no cesan los temblores. Otro terror añadido al que ya están viviendo.